About AWIS Career Development News & Events Publications AWIS Store
AWIS - Association for Women in Science Home   |   Contact Us   |   Site Map    
AWIS Magazine
Washington Wire
Media Kit
AWIS Books & Reports
Join AWIS
Join AWIS
Publications

Mujeres en la ciencia:
     
Mentores todavía necesitados

by Eleanor Babco

Hoy en día las mujeres jóvenes están creciendo en una era en la cual es común encontrar mujeres viajando al espacio, doctoras especializadas, sirviendo al congreso y hasta en el tribunal de la corte suprema. Pero a pesar de ésta imagen positiva de éxito, las mujeres tienen todavía que escalar altas pendientes para poder lograr la igualdad en oportunidades con el hombre. Hoy en día, las mujeres comprenden más de la mitad de la población de los Estados Unidos y conforman cerca de la mitad del total de la fuerza laboral, pero son solamente un tercio de la fuerza de trabajo científico.

Equidad
Tanto las mujeres como los hombres deberían ser capaces de satisfacer su curiosidad y descubrir como funcionan las cosas y deberían crecer con la mentalidad que también se puede disfrutar resolviendo problemas y realizando descubrimientos. Así como solucionar problemas puede ser una actividad difícil y exigente, también puede ser una actividad estimulante e inspiradora. Un mentor puede ayudar a estimular la curiosidad y a resolver un problema tanto en un joven estudiante como en un joven científico.

Mientras que el abismo entre mujeres y hombres en cuanto a la cantidad que se interesa en tomar cursos nuevos en matemáticas y ciencia tiende a disminuir, diferencias en género permanecen en las clases de cursos tomados: los hombres con mayor frecuencia eligen cursos más avanzados.

Pero un nuevo campo esta surgiendo, la ciencia de las computadoras se esta volviendo el “nuevo club de hombres”. Las mujeres eligen pocos cursos avanzados de computadoras en la escuela y reciben menos títulos universitarios y de postgrado en éste campo. El papel que juega un mentor aquí, es de motivar a las mujeres jóvenes de tomar y terminar estos cursos de computación.

Progreso de mujeres
A lo largo de la historia, la ciencia en los Estados Unidos ha estado dominada por hombres de raza blanca. Sólo un pequeño grupo de mujeres trabajadoras se forjaron camino en la ciencia a los comienzos del siglo XX y para 1920, las mujeres habían ganado 12,6% de todos los títulos en doctorados científicos otorgados para esa década. No obstante, la Gran Depresión de 1930, la Segunda Guerra Mundial, G.I bill en 1940 y terror general de la cultura en 1950, combinaron sus efectos para construir barreras hacia las mujeres, las cuales eran relativamente pocas para poder superarlas.
El resultado influyó en la disminución de la proporción de doctorados obtenidos por mujeres de 11,5% en 1930, 9,6% en 1940 y 7,5% en 1950. Mientras que en 1960, con el advenimiento del presente movimiento de mujeres, se vio un incremento de títulos universitarios de mujeres en el campo científico de 9,6% del total: pero no fue hasta 1970 que las mujeres consiguieron una alta proporción de doctorados en dicho campo comparado con el conseguido en 1920 (17,3%, comparado con 12,6%). A partir de esto, el apogeo de las mujeres continuó en 1980 con 29,4%, 1990 con 36,8% y finalmente en el año 2000 con 41,4%.

De ésta manera, las mujeres han logrado incrementar su participación en cada nivel académico de estudio. En el año 2000, las mujeres obtuvieron más de la mitad (57,2%) de todos los títulos universitarios, más de la mitad de los títulos de maestría (58,0%) y 43,8% de los doctorados. En los campos de la ciencia, las mujeres ganaron más de la mitad de los títulos universitarios, cerca de la mitad de los títulos de maestría y más de las dos quintas partes de los doctorados otorgados el año 2000. Su participación, sin embargo, ha estado desnivelada en lo que concierne a las disciplinas relacionadas con la ciencia, con un crecimiento más rápido en las ciencias sociales, de comportamiento y en las ciencias de la vida que en las ciencias físicas y matemáticas.

Imagen y confianza
El éxito reciente de las mujeres en lo que concierne en carreras en ciencia involucra un número de aspectos, incluyendo un cambio en la imagen de la ciencia y un incremento en la confianza en cuanto al desarrollo de sus habilidades.

Ellas están descubriendo que no solamente pueden prepararse para carreras relacionadas con la ciencia, sino que realmente pueden llegar a tener una carrera científica y una de las mayores razones para esto es el papel que juega un mentor. Las mujeres están observando a otras mujeres profesionales en su lugar de trabajo, ellas están viéndolas como personas reales- personas que no solamente tienen una profesión si no también una vida familiar. Gracias a los programas de mentores, ellas encontraran a alguien con quien hablar acerca de sus frustraciones y desaciertos, pero más aun sobre triunfos (los cuales han sido alcanzados), en ambos sitios, tanto en la escuela mientras se preparan para una carrera científica y en el lugar de trabajo a nivel profesional.

A través de los programas de mentores, las mujeres están en capacidad de mantener el contacto con sus metas y retroalimentarse con respecto a su propia educación o su carrera en progreso, lo cual debe revelar nuevas opciones que no hayan sido consideradas anteriormente. Los estudios muestran que tener un mentor de planta incrementa la probabilidad de que una mujer no sólo permanezca en su campo si no que avance igualmente en el. Esto se debe apreciar particularmente para las mujeres de color.

La habilidad de los estudiantes de tener o de ser mentores está sumamente realzada y facilitada por la red, no sólo a través de programas formales de mentores como lo es MentorNet, sino que se pueden encontrar redes informales en los campus de universidades, así como en el trabajo. Las mujeres estudiantes pueden ahora buscar (ayuda), o una guía no solamente en su propio departamento, también afuera. Esto puede ayudar a mitigar el aislamiento de la mujer, si ella se encuentra a sí misma como la única entre un pequeño grupo de mujeres en lo que es más un departamento de hombres.

Este aislamiento puede además prevalecer cuando las mujeres entran al lugar de trabajo, por lo cual necesitarán que el programa mentor continúe. No es tan larga la distancia o el tiempo a superar cuando se tiene o se comienza a ser un mentor.

La ciencia es estimulante; es nutritiva; es divertida y recompensa. Así que déjenos dirigirlo al realizar ciencia, motivadas por mujeres jóvenes, en las cuales no será inusual ver que encabecen grupos de investigación o ganando premios de prestigio.

En los programas de mentores se conoce gente nueva y se comparten nuevas experiencias. Los mentores están destinados a ver el desarrollo y el florecimiento de las personas.

Sí, las recompensas de dichos programas son tan grandes que es sorprendente que no haya más personas involucradas en esto. Los programas de mentores son un regalo que se guarda y luego se da.