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Acción Afirmativa:
     una visión retrospectiva

By Anne M. Briscoe

Desde el final de mi periodo como presidente de AWIS en 1976, he tenido un puesto en el comité de acción afirmativa. En el año 2000, Helen Davies, otra antigua presidente, se unió conmigo en este comité el cual ha sido renombrado como Comité Imparcial. No obstante, Acción afirmativa fue y continuará significando la forma de obtener la igualdad para mujeres y minorías a través de la imposición de la ley que intenta prevenir la discriminación por sexo y raza. Igualdad en el ambiente de trabajo fue el primer escrito dentro de la ley en 1963 donde se exige paga igual para las mujeres que hacen los mismos trabajos que los hombres. Esta ley pudo ser evadida dándole a las mujeres diferentes títulos (por ejemplo: auxiliar de enfermería vs. camillero) y de todas maneras pagándole más dinero al hombre. Una legislación que protege individuos de la discriminación por sexo, raza, grupo étnico y edad ha sido explícita definiendo igualdad en educación y en el trabajo. Algunos estatutos protegen también a la mujer del acoso sexual. Los problemas que han sido reportados a AWIS no han sido debidos a la necesidad de obtener leyes adicionales, sino por mecanismos que hagan cumplir estas leyes. Además existe el problema de que realmente la discrimación ha llegado a ser perpetrada. La diferencia en la solicitación de ayuda a partir de 1990, y de solicitarla en los comienzos de 1970 y 1980, esta en el número de mujeres que apelaron por ayuda con problemas relacionados con su estatus profesional: problemas causados por discriminación y/o acoso. Nosotros ahora recibimos muchas menos solicitudes por consejos y ayuda. Pero aunque parece que la cantidad ha disminuido, los tipos de situaciones que ellas describen no son diferentes y los autores continúan discriminando en la impunidad.

Cada mujer que es una victima de alguna clase de discriminación espera luchar para obtener justicia y ganar. Hasta ahora sólo han habido victorias absolutas en pocas cantidades. Es difícil aceptar el hecho de que: “Libertad y justicia para todos”, es todavía una meta impalpable en nuestro gran país y no una presente realidad. La ley se impone dependiendo del ganador en la corte. Los casos en una corte son excesivamente caros, y a través de ellos, una mujer se puede justificar. Algunas veces ella puede ganar en una corte inferior pero puede perder cuando una institución o compañía apela a una corte superior. En este proceso, la mujer pierde tiempo preciado para su carrera, paz, calma mental, y confianza en sí misma.

Acción Afirmativa: Historia y Logros
Acción Afirmativa es un término que fue inventado para describir programas de acciones positivas requeridos por contratistas federales para combatir la discriminación sexual y racial. Estos pasos, definieron el orden ejecutivo 11246 en 1965 y mejoraron en 1967, siendo una respuesta a la agitación de los derechos de los negros civiles y a los movimientos de las mujeres en los años 60. Acción afirmativa fue diseñada para corregir las oportunidades desiguales para mujeres y minorías en educación y en el trabajo. La imposición de estas regulaciones fue responsabilidad de la oficina Federal de Contratistas de acuerdo con el Departamento Laboral, el cual relega las disposiciones en las instituciones académicas a la oficina de derechos civiles, y luego a una parte del departamento llamado Salud, Educación y Bienestar Social.

Acción Afirmativa ha sido atacada como discriminatoria, produciendo una reacción violenta que precedió su desarrollo inicial. Se dijo que había establecido un sistema de cuotas que permitían que los postuladores menos calificados fueran seleccionados de lugares en instituciones académicas y en el sector privado. Estos cargos no explican el espectacular incremento de mujeres en muchos programas de grado en las universidades los cuales antes eran únicamente hombres, incrementando de 0 a 50 por ciento la presencia de mujeres en derecho, medicina, odontología, veterinaria y en otras carreras profesionales desde 5 a 50 por ciento. De hecho, los hombres también beneficiaron de esto, porque la población de hombres estudiantes incremento de 0 a 50 por ciento en algunas instituciones de mujeres. Pero esto no fue muy popular porque la privilegiada posición de hombres blancos incrementó, forzándolos a entablar una competencia equilibrada.

Estos resultados de acción afirmativa fueron debidos a la selección de estudiantes con base en el mérito de cada uno en vez del sexo. Los porcentajes de las minorías de estudiantes también se incrementaron pero vencer el racismo institucional ha sido más difícil para ellos que para postuladores blancos el vencer el sexismo institucional.

Acción Afirmativa facilita el progreso, sin embargo este fue un mecanismo de conciente crecimiento que cambió el pensamiento, en mayor grado el de los americanos.

Ahora la política de las universidades esta encaminada en asegurar la contratación de mujeres en las facultades. Los comités de quejas y de revisión han jugado un rol positivo. Las parejas de casados pueden encontrar citas en la misma institución. Compañías que vigilan el mercado y al consumidor procuran presentar una imagen de un empleador justo que busca la igualdad de oportunidades, un concepto desconocido hasta 1970. Acción Afirmativa facilitó el progreso de mujeres y minorías atravesando barreras que antes eran insuperables. Pero algunas de esas barreras permanecen y en la academia, el porcentaje de mujeres en la facultad con título y trabajo de tiempo completo tiene poca permanencia. Pero es de notar con orgullo las mujeres que son presidentes de prestigiosas universidades: Judith Rodin de la Universidad de Pennsylvania, Nannerl Keohane de Duke, así como mujeres decanas de importantes escuelas profesionales y de postgrado, y dos mujeres jueces en la Corte Suprema. Pero la representación en porcentaje de mujeres en el congreso y en las legislaciones de los estados está muy por debajo del porcentaje de mujeres en la población. Igualmente, hasta este momento, se necesitaran nuevas iniciativas para seguir mejorando y avanzando.

Noto algo respecto a las dos generaciones de mujeres que preceden mi generación, las cuales aunque han encontrado grandes oportunidades y éxito, no siempre aprecian el camino que les hemos señalado y el cual se lo debemos a los fundadores de AWIS, a otras organizaciones activistas por las mujeres y a acción afirmativa. Puede que realmente haya algunas ocasiones en las que se cometió algún tipo de discriminación en el proceso de incrementar el número de mujeres y/o minorías, de otra manera el progreso dirigido hacia la igualdad sería menos que perfecto. Pero siempre hubo personas “calificadas” en aquellos grupos que fueron encontrados en las universidades o en la lista de compañías.

Dramas Familiares
Tal vez usted reconozca algunas de las siguientes situaciones. Hasta hace dos años, casos similares nos fueron reportados semanalmente por mujeres estudiantes de grado y científicas profesionales, en todos los escenarios de empleo por todo el país. Para el 2002, estos son dos casos pendientes.

Caso 1: Usted es un estudiante de postgrado trabajando en el laboratorio de un jefe abusivo y explotador. No parece que él alguna vez le haya permitido presentar la localización de sus datos o hacer avances escribiendo una tesis para obtener su título. Él encuentra trabajos para usted que le faciliten su investigación y a su vez lo desvían de la suya.

Caso 2: Usted es un profesor asistente con una gran carga de trabajo de enseñanza y tiene menos facilidades de investigación que los otros hombres de su departamento. Los equipos prometidos y las entrevistas en la carta estipulada nunca se hicieron realidad. Su jefe le informa que usted no ha publicado los suficientes documentos que le garantizan que su contrato se extienda por un año más; el tiempo para el cual usted esperaba un incremento de sueldo y el tiempo para recibir su título académico. Usted sabe que reemplazó a una mujer quien tenia condiciones similares a las suyas en cuanto a la poca disponibilidad de tiempo y facilidades para investigación. Su salario fue el mismo que el de ella, y usted será sustituida de la misma manera, por consiguiente prevalecerá este ciclo de contratar a una mujer con bajo salario que trabaja extremadamente duro esperando obtener éxito en una situación donde no hay manera de ganar.

Caso 3: Su jefe le dice que su trabajo no es totalmente satisfactorio pero que se puede llegar a resolver mediante la proporción de favores sexuales. Muchos de estos casos han disminuido desde que la Profesora Anita Hill elevó su voz en un debate público, pero de todas maneras todavía sucede cada vez con mayor ingenio.

Caso 4: Su jefe la nombra, su colega mujer más joven, la co-principal investigadora en una gran investigación, en la cual el incorpora sus ideas más ingeniosas. Luego de que a él se le ha concedido el galardón, éste encuentra un pretexto para despedirla. Bajo las regulaciones del Instituto Nacional De Salud, el investigador principal tiene el poder absoluto. El co-principal investigador no tiene derechos.

Caso 5: Ha habido dos casos recientes donde la promoción y la asignación de títulos académicos han sido recomendadas por el departamento y la opinión del decano ha sido desmentida por la fiduciaria de provost. A hombres en los mismos departamentos con iguales o menores habilidades les fueron concedidos los títulos académicos el año pasado en dichas instituciones. Cada mujer ganó en la corte menor y perdió en la apelación. Las opiniones minoritarias en cada caso sugirieron que ellas deberían apelar a la Corte Suprema, pero esto es demasiado costoso e impredecible.

¿Qué realizó entonces Acción Afirmativa para víctimas como estas en el año 2000?

En el mayor de los casos, los requerimientos de Acción Afirmativa no sirvieron efectivamente utilizando la ruta de la justicia ni restauraron el estatus de las mujeres ni las oportunidades en las profesiones. Archivando las quejas en un comité de quejas puede resultar que se de una revisión del caso, los cuales duramente nunca proporcionan resultados satisfactorios para el demandante. El archivar las quejas utilizando la Comisión de Igualdad en las Oportunidades de Empleo (Equal Employment Opportunity- EEOC) provoca cierta hostilidad.