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Enseñanza
     Mitos y realidades, peligros y responsabilidades

By Bernice Resnick Sandler

Lo que pasa con las mujeres en la academia, como estudiantes y profesoras y a mujeres en sitios de trabajo fuera de la academia puede depender no solamente en que tan duro trabaja una persona, la calidad de su trabajo y que tanto sabe, sino también ven a quien conoce y que tanta orientación, apoyo, información y vocación le proveen otras personas. El proceso de enseñanza es utilizado para seguir los siguientes patrones: un hombre importante de edad toma lugar en la educación de un joven y le enseña los trucos del oficio. Eventualmente el joven también se vuelve poderoso entonces él tiene una discusión con su mentor y deja a su padre simbólico. Ocasionalmente, se origina un final feliz cuando el joven, ahora de edad media, hace las paces con el hombre que hizo su éxito posible en primer lugar.

Este escenario data de la época de Homero, cuando el amigo confiable de Odiseo, llamado Mentor, comenzó a educar al hijo de Odiseo, Telémaco, cuyo padre estaba por fuera varias veces, peleando y errando. Mentor protege y cría a Telémaco, lo presenta a otros líderes y lo guía al camino correcto. La relación es entre hombres: la palabra mentor era raramente aplicada a interacciones femeninas hasta el nacimiento del movimiento femenino en 1960. Pero aunque nunca tuvimos una etiqueta para las relaciones entre las mujeres jóvenes y de edad, esta última ha estado guiando a la primera desde épocas inmemorables.

¿Qué es un mentor y qué hace?
Un mentor es alguien en una institución u organización que dirige, enseña, aconseja, apoya, guía y ayuda al aprendiz a alcanzar sus metas.

Especialmente en universidades, el mentor inicia al aprendiz o protégé al mundo adulto. Los mentores también ayudan al futuro desarrollo de sus cargas personales y profesionales. Los mentores ayudan al largo proceso del desarrollo de la carrera; los conducen al mundo ocupacional introduciéndolos a las partes formales e informales, sus valores, recursos y roles. Los mentores enseñan como hacer las cosas y que no se debe hacer.

Una mujer asesorada por un hombre es en algunos casos algo incomodo. Guiándola el mentor le ha propiciado tácitamente su valor, ha impuesto en que ella no es como los demás y debe ser aceptada por el círculo cerrado de los hombres. Su protégée es aquella con quien ellos pueden estar cómodos. Es probable que ella sea menos propensa al acoso sexual o acoso de otra forma, por otros hombres puesto que ella pertenece al mentor.

Los talleres de carreras y muchos de la literatura apuntan a ayudar a las mujeres a enfatizar la tutoría y computación. Típicamente la asesoría involucra una relación cercana mientras que establecer redes profesionales es más casual, son parte de la misma continuidad. Pero uno puede obtener ayuda similar, algunos tipos, unos fácilmente de asesoría, otros más fácilmente al establecer redes profesionales. La mayoría de la gente necesita ambos lazos, fuertes y débiles para sobrevivir, algunas veces el proyecto de tutores incluyen computación. En este trabajo, asesorar significa una relación tradicional a largo plazo y de cara a cara.

El número de gente con tutores varía puesto que el concepto es ahora popular. Es reconfortante ser capaz de decir tengo un tutor. No todas las relaciones de ayuda con amigos, colegas o jefes son descritas como mentores. Pueden ser más bien relaciones personales, especialmente cuando la mujer guía a otra mujer. Tan solo el 25% de las profesionales disfrutan de intensas relaciones con los mentores. No obstante la mayoría de nosotros participamos en relaciones que ayudan a nuestras carreras.

Disponibilidad del mentor
La mayoría de la gente en trabajos importantes dentro de organizaciones importantes son hombres de raza blanca, puesto que la gente se siente más cómoda con clones de ellos mismos en género, raza y clase social. Los hombres encuentran más fácil tutorar a un hombre y las mujeres, a mujeres.

Si existiera un número igual de hombres y mujeres en todos los niveles, esto se balancearía. Desafortunadamente la inconformidad que muchos hombres poderosos de edad tienen con las mujeres dirige a menudo una reluctancia para tutorar mujeres, produciendo un desfase en tutores de mujeres. Hay pocas mujeres en altos rangos y aquellas que están ahí tienen menos tiempo disponible. Ellas tienen más deberes en el hogar y en sus comités, comparado a muchos hombres de edad, también tienen responsabilidades adicionales, tales como aconsejar o representar los intereses y preocupaciones de las mujeres.

Algunos hombres profesionales en ciencias y matemáticas están inconformes alrededor de mujeres, en parte porque cuando los hombres estaban en el colegio, las mujeres eran poco comunes. Como resultado, esta generación masculina puede aún estar inconforme con las mujeres como colegas y aún incluso los hombres jóvenes recuerdan pocas mujeres en sus clases.

Este factor de inconformidad, ligado con el hecho de que simplemente no hay muchas mujeres en puestos importantes, significa que la mayoría de la gente disponible para servir como mentores son hombres.

Es difícil para la mujer y gente de color establecer relaciones con hombres blancos como mentores. Esto es especialmente difícil para mujeres en minorías, mujeres discapacitadas y de edad. Los profesores hombres son más indicados de tutorar hijos que hijas, y aquellas mujeres que han sido seleccionadas caen en muy pocas categorías. La porrista/mascota, la ayudante obediente y ocasionalmente la mujer cuya brillantez no puede ser ignorada. Las mujeres buscan mentores por razones que no se relacionan con las de los hombres de la misma manera. Si el compromiso de la institución para acción afirmativa necesita demostrar, por ejemplo, el aprendiz puede ser visto como símbolo más que como un miembro capaz de un grupo de estudiantes excelentes mereciendo atención especial.

En algunas instancias, su potencial como compañera sexual puede también entrar en la ecuación.

Lucha contra la devaluación
Otro factor en la selección de aprendices es la devaluación de mujeres. Numerosos estudios (entre ellos, el de Michelle A. Paludi y Lisa A. Strayer 1985) han demostrado que los documentos, trabajos de arte, y curriculum vitae atribuidos a mujeres reciben índices más bajos por parte de ambos géneros que objetos atribuidos a hombres.

Esta devaluación general de mujeres en nuestra cultura y otras significa que las mujeres son menos atractivas como potenciales aprendices que los hombres. La pancarta familiar anuncia que una mujer tiene que ser dos veces mejor que un hombre para ser pagada la mitad. Cuando las mujeres no son vistas con potencial igual que al de los hombres, tienen menos probabilidad de ser escogidas como candidatas adecuadas para tutores. Además cuando los hombres tutoran a las mujeres otros hombres probablemente no valoran su trabajo puesto que sus aprendices no son vistas como colegas potenciales o triunfadoras. En un estudio hecho por Janice R. Mokros, Surnru Erkuty lynne Spichiger (1981), cuando a los profesores les preguntaron que qué era especial o destacaba de sus aprendices, la mayoría los describieron como inusualmente brillantes, entusiastas y buenos trabajadores. Los profesores no describieron a sus aprendices masculinos como débiles o deficientes pero si en algunos casos criticaron a sus aprendices femeninos.

Tutoría: algunos riesgos.
No todos los aspectos de la relación mentor/aprendiz son positivos.

  • Las relaciones de tutoría son generalmente exclusivas y cara a cara. En contraste, los trabajos sociales incluyen una gran cantidad de gente. Así, uno puede adquirir varios de tipos de información en vez de tenerlo encausado en una sola persona.

  • Entre más intensa sea la relación de tutoría, será más difícil una ruptura entre las dos personas y es más probable que sea potencialmente dañina. Una relación casual hace los principios y finales más fáciles.

  • La relación mentor-aprendiz no es casual; toma tiempo, energía, compromiso emocional e involucrarse. La inversión en una tutoría, significa el aislamiento hacia otras personas igualmente valorables.

  • Las relaciones de tutoría normalmente son parte de una jerarquía, las relaciones de tutoría no toman lugar entre iguales. Hacer contactos sociales puede sucedes entre personas de distintos niveles, sin embargo pueden involucrar intercambio de información.

  • Los mentores a menudo fijan un horario y se basan en ésta y no en la de su aprendiz. Los mentores deciden si quieren el rol y plantean los términos de la relación. En contraste, las cadenas de trabajos sociales permiten la contribución dentro de la clase de ayuda que uno necesita y como encontrar la mejor.

  • Finalmente, contar principalmente con un mentor para apoyo emocional, también para información, evaluación, entrenamiento y presentaciones sociales significa que el mentor tiene que estar superior en todos los frentes-una posición difícil para ambos participantes. El apoyo puede venir de muchas relaciones en el trabajo social de uno.

Diez mitos acerca de tutoría

  • Tener un mentor es la mejor forma de tener éxito. Muchos factores complejos están relacionados con el éxito. La tutoría es importante pero no necesariamente esencial.

  • Los mentores deben ser mayores que los aprendices. Se supone que la relación se determina en gran parte por una diferencia en las edades de los participantes más que otros factores. Además, los adultos maduros, si están volviendo a estudiar o se han establecido profesionalmente pueden también necesitar mentores.

  • Una relación cercana e intensa es la mejor vía para aprender acerca de la profesión y de subir en la jerarquía. Tales relaciones pueden de hecho ser de gran ayuda. Pero los trabajos sociales pueden también ser de gran ayuda proveyendo información, apoyo y muchos de los beneficios que los mentores proveen. Algunas cadenas de trabajos pueden ser de mas ayuda que algunos tutores.

  • Las relaciones de la tutoría deben ser duraderas para ser útiles. Esto no es así, pueden durar pocos días. El criterio no es la longitud sino el tipo de relación.

  • Una persona no puede tener sino un mentor a la vez. Múltiples mentores y una variedad de cadenas de trabajos sociales expanden la habilidad de uno para desarrollar aliados. Contar con un numero de gente, significa que algunas de las funciones de la tutoría pueden dividirse. Por ejemplo, una persona puede proveer concejos informales acerca de la organización o el colegio, otra puede ofrecer ideas en formación acerca de un campo específico.
    Contar con múltiples mentores puede impedir una búsqueda en vano por el mentor perfecto y darle a uno la oportunidad de evaluar los consejos de más de uno. Algunas de la inconformidades con la tutoría de mujeres pueden disiparse si estuvieran desempeñando solamente algunas de las funciones de la tutoría. Buscando múltiples mentores puede hacer más probable que las mujeres tengan algún acceso a las tutorías femeninas.

  • La tutoría beneficia solamente al aprendiz. Por lo contrario, ambos participantes ganan. Por ejemplo, mediante esta relación, los mentores pueden satisfacer sus obligaciones profesionales para ayudar y enseñar a los recién llegados. Los mentores también reciben nueva información de sus aprendices y otras formas de ayuda directa, tales como asistencia con investigaciones. Cuando la relación es abierta y no jerárquica, toma lugar un gran intercambio de ideas.

  • Los aprendices deben ser invitados. A diferencia de un baile pasado de moda, las mujeres no tienen que esperar pasivamente para ser escogidas. Las candidatas pueden activamente buscar mentores:

    1. Prospectos aprendices pueden introducirse ellos mismos y hacer el primer contacto en relación a una asignatura profesional. Si los estudiantes deben hacer una pregunta deben hacerla no sólo después sino durante clase.

    2. Ellos también deben empezar a pedir consejos sobre las fortalezas y debilidades, agradable pero persistentemente, siempre apreciando la ayuda y la crítica.

    3. Los futuros aprendices deberán intentar incrementar las oportunidades con los propuestos mentores. Las interacciones formales pueden ofrecer tiempo para al tutoría informal. Trabajando con un mentor en un estudio independiente o en proyectos honoríficos, convirtiéndose en un investigador, asistente de enseñanza, colaborador subalterno, escritor propuesto, un interno, u otro tipo de aprendiz proveerán oportunidades donde la enseñanza, evaluación y orientación general pueden ocurrir naturalmente. Además, tales situaciones pueden ofrecer a los candidatos la oportunidad de demostrar sus habilidades y compromisos.

    4. Los prospectos aprendices pueden preguntar a sus colegas que los mencionen o su trabajo a los mentores potenciales.

    5. La búsqueda de mentores no debe ser limitada a la institución del aprendiz. Los mentores aspirantes, si es apropiado, deben mandar papeles con una carta pidiendo comentarios para mentores quienes trabajen en la misma área, los candidatos no deben mandar manuscritos sin un fomento previo específico.

    6. Los futuros candidatos pueden ser voluntarios para servir en una tarea, comité o proyecto donde los mentores potenciales sean miembros. Los candidatos pueden también ofrecerse a tomar parte de una pieza del trabajo del mentor, tal como coordinando un proyecto o escribiendo un reporte, el cual requerirá una colaboración significante. Ellos pueden también invitar mentores potenciales a tomar parte en discursos en sus clases o ante otros grupos.

  • Cuando un hombre asesora a una mujer, un encuentro sexual es inevitable. Es posible? ¿Suele pasar? Si. También suele ocurrir hostigamiento sexual de mujer a mujer. Ciertamente, la mujer tiene que prestar cuidado de cualquier mensaje sexual que el mentor le de. Si tales propuestas no se pueden desviar, es tiempo de salirse de esa relación lo más cortes y rápido posible. Si necesita ayuda para terminarla, busque a alguien que tenga conocimiento acerca de este tema. Es difícil para la mayoría de la gente creer que cualquier interacción entre un hombre y una mujer no sea sexual.
    Las mujeres deben titubear antes de comprometerse en una relación sexual con un mentor:

  1. Tener sexo con un mentor puede despertar dudas: ¿Es mi mentor por mis habilidades intelectuales o por mi atractivo sexual?

  2. Las indiscreciones sexuales son usualmente perdonadas por los hombres pero retenidas por las mujeres. Una relación sexual pone en duda la profesionalidad de la mujer y pone en pie que sus habilidades de acecho profesional son secundarias.

  3. Una mujer involucrada en una relación sexual con un mentor tiende a perder el apoyo de sus colegas.

  4. Si una relación sexual termina (y usualmente así lo es), la protegida pierde a su cónyuge y su consejero mas cercano- quien puede, si el ha sido rechazado, utilizar a propósito su estatus y poder para obstaculizar su avance.
  • Los hombres son mejores mentores para las mujeres. Mientras los hombres pueden ser poderosos, capaces de abrir muchas puertas, y tener más información para compartir, los mentores masculinos a menudo tienen diferentes estilos que las mujeres. El estudio de Mokros, Erkut, y Spichigr muestra que los mentores masculinos servían mas para dirigir a los estudiantes y de ese modo, decepcionarse si ellos no eligen lo que el profesor quiere. Por lo contrario, las mentoras tendían más a reafirmar, animar y dar ejemplos, más bien que dar órdenes. Finalmente los mentores masculinos tendían a enfocarse en su trabajo y desinteresarse en la vida personal de sus aprendices, mientras que los mentores femeninos a menudo mostraban preocupación por la vida personal de sus estudiantes.

  • El último mito: el mentor siempre sabe más. Es difícil decirlo pero los mentores pueden cometer errores y pueden deliberadamente explotar a sus aprendices. Por ejemplo, algunos mentores no perciben los potenciales de sus aprendices y establecen metas que pueden ser o muy altas o muy bajas. Conforme el aprendiz va creciendo y desarrolla un nivel profesional, su mentor puede encontrar difícil dejarla ir y moverse a una relación más académica. Esta instancia lo más probable será que el desarrollo del aprendiz sea suprimido y que ocurra un quebrantamiento. Y ciertos mentores inescrupulosos pueden deliberadamente utilizar la relación de la tutoría para obtener ayuda y reconocimiento para sus propios proyectos a costa de los logros e intereses del aprendiz.





LOS 10 MADAMIENTOS DE LAS MUJERES MENTORES

  1. Casi todo el mundo puede ser mentor de alguien más. Muchas mujeres subestiman su conocimiento acerca de su sistema, académico u otro, el número de sus contactos y los senderos que ellas pueden crear. Uno no tiene porque ser jefe para ser un mentor. Los asistentes de enseñanza pueden asesorar a otros estudiantes de postgrado, estudiantes de postgrado pueden asesorar a los estudiantes de licenciatura y estos pueden ayudar a aquellos que recién empiezan la licenciatura.

  2. Reconozca y evalué lo que usted puede ofrecerle a un aprendiz, teniendo en mente que usted no puede y no debe desempeñar cada función de la tutoría.

  3. Clarifique las expectativas a cerca de cuanta asesoría va a ofrecer con respecto a los asuntos personales y profesionales. Premie cuando sea merecido.

  4. Critique y premie cuando sea justificado. Trabaje también para desarrollar vías de información y hechos para ser compartidos formalmente mediante materiales impresos y reuniones cuando sea justo. Siempre critique con específicas sugestiones para el mejoramiento. Hágalo en un contexto privado y sin amenazas; durante el almuerzo puede ser un momento apropiado.

  5. Cuando sea apropiado, hable bien de los logros de su aprendiz con los demás.

  6. Incluya actividades informales cuando sea posible. Invítelos a almorzar, a discusiones de reuniones o lecturas, o a cenas de conferencias académicas.

  7. Ayude a los aprendices a cultivarse acerca de que clases de apoyo institucionales para subalternos debe buscar para su desarrollo. Dígales acerca de los fondos disponibles para asistir a conferencias o tiempo asignado para proyectos especiales.

  8. Dígale a su aprendiz si le pide pasar demasiado o muy poco tiempo con usted.

  9. Recuerde que usted no puede asesorar a todo el mundo. Trabaje en su institución para desarrollar programas de tutoría, formales e informales, mediante materiales impresos y reuniones. Por ejemplo, uno de los profesores puede dar una presentación en cómo obtener la posición permanente de profesorado.

  10. Ayude no solo a los que son como usted sino a los que no lo son. Siempre he creído que es mucho más fácil para las mujeres que para los hombres cruzar fronteras tales como raza, color, etnia, clase y religión.





Una nueva “revelación” bíblica
Una nueva revelación bíblica fue descubierta recientemente por una mujer arqueóloga acompañada por todo un equipo de asistentes mujeres, un fragmento de los pergaminos proféticos dice:

Y ellos batirán sus ollas y cacerolas dentro de prensas impresas
Y tejer sus ropas dentro de pancartas de protesta
Naciones de mujeres elevaran sus voces con mujeres de otras naciones
No deberán sufrir más discriminación.

Aun no sabemos con seguridad si esto es apocalíptico o profético. Pero probablemente es el segundo caso: las mujeres están aprendiendo el poder de la política y el poder del cambio. El campus, la nación y el mundo no volverán a ser los mismos.